Jueves 3 de diciembre de 2026
Jueves de la I semana del Tiempo de Adviento
«No todo el que me diga…»
ORACIÓN PREPARATORIA
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
LECTURAS DE HOY
Primera Lectura
Isaίas 26, 1-6
Aquel día se cantará este canto en el país de Judá:
“Tenemos una ciudad fuerte;
ha puesto el Señor, para salvarla,
murallas y baluartes.
Abran las puertas para que entre el pueblo justo,
el que se mantiene fiel,
el de ánimo firme para conservar la paz,
porque en ti confió.
Confíen siempre en el Señor,
porque el Señor es nuestra fortaleza para siempre;
porque él doblegó a los que habitaban en la altura;
a la ciudad excelsa la humilló,
la humilló hasta el suelo,
la arrojó hasta el polvo
donde la pisan los pies, los pies
de los humildes,
los pasos de los pobres”.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Salmo Responsorial
Salmo 117, 1. 8-9. 19-21. 25-27a.
R/. (26a) Bendito el que viene en nombre del Señor
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, Aleluya.
Busquen al Señor mientras lo pueden encontrar,
R. Aleluya.
EVANGELIO DEL DÍA
† Del santo Evangelio según Mateo 7, 21. 24-27
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No todo el que me diga: ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos.
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca.
El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente’’.
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús
REFLEXIONES DEL EVANGELIO
«¡Velad! Pues, cuando reina sobre el alma un pesado sopor, es el enemigo quien domina al alma, y la conduce contra su propio gusto. Por eso ha hablado nuestro Señor de la vigilancia del alma y del cuerpo» (San Efrén)
«El Evangelio de hoy (Mt 7,21ss) trata de una ecuación matemática: conozco la Palabra, la pongo en práctica, estoy construido sobre roca. ¿Cómo la llevo a la práctica? Igual como se construye una casa sobre roca. Y esta figura de la roca se refiere al Señor» (Francisco)
«La oración de fe no consiste solamente en decir ‘Señor, Señor’, sino en disponer el corazón para hacer la voluntad del Padre (Mt 7,21). Jesús invita a sus discípulos a llevar a la oración esta voluntad de cooperar con el plan divino (cf. Mt 9,38)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2.611)
PROPÓSITO DEL DÍA
Abrir el corazón para reconocer los gestos de sanación que el Señor nos regala cada día.
DESPEDIDA
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Dios te bendiga.