Lunes 10 de agosto de 2026
Lunes de la XIX semana del Tiempo ordinario
«Yo les aseguro que si el grano de trigo sembrado en la tierra, no muere, queda…»
ORACIÓN PREPARATORIA
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
LECTURAS DE HOY
Primera Lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios (9, 6-10)
Hermanos: Recuerden que el que poco siembra, cosecha poco, y el que mucho siembra, cosecha mucho. Cada cual dé lo que su corazón le diga y no de mala gana ni por compromiso, pues Dios ama al que da con alegría. Y poderoso es Dios para colmarlos de toda clase de favores, a fin de que, teniendo siempre todo lo necesario, puedan participar generosamente en toda obra buena. Como dice la Escritura: Repartió a manos llenas a los pobres; su justicia permanece eternamente. Dios, que proporciona la semilla al sembrador y le da pan para comer, les proporcionará a ustedes una cosecha abundante y multiplicará los frutos de su justicia.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Salmo Responsorial
Salmo 111
R/. Dichoso el hombre honrado, que se compadece y presta.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, Aleluya.
El que me sigue no caminará en la oscuridad, y tendrá la luz de la vida, dice el Señor.
R. Aleluya.
EVANGELIO DEL DÍA
† Del santo Evangelio según san Juan (12, 24-26)
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Yo les aseguro que si el grano de trigo sembrado en la tierra, no muere, queda infecundo; pero si muere, producirá mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde; el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se asegura para la vida eterna. El que quiera servirme que me siga, para que donde yo esté, también esté mi servidor. El que me sirve será honrado por mi Padre”.
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús
REFLEXIONES DEL EVANGELIO
«San Lorenzo amó a Cristo durante su vida, lo imitó en su muerte. La mejor prueba que podemos dar de nuestro amor es imitar su ejemplo, porque Cristo padeció por nosotros, dejándonos un ejemplo para que sigamos sus huellas» (San Agustín)
«Al diácono Lorenzo, como responsable de la asistencia a los pobres de Roma, se le concedió un cierto tiempo para recoger los tesoros de la Iglesia y entregarlos a las autoridades. Lorenzo distribuyó el dinero disponible a los pobres y luego presentó a éstos a las autoridades como el verdadero tesoro de la Iglesia» (Benedicto XVI)
«Otra dificultad, especialmente para los que quieren sinceramente orar, es la sequedad (…). Si la sequedad se debe a falta de raíz, porque la Palabra ha caído sobre roca, no hay éxito en el combate sin una mayor conversión» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2.731)
PROPÓSITO DEL DÍA
Dar gracias a Dios por su misericordia, amor y perdón.
DESPEDIDA
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Dios te bendiga.