Viernes 20 de noviembre de 2026
Viernes de la XXXIII semana del Tiempo ordinario
«Aquel día, Jesús entró en el templo y comenzó a echar fuera a los que vendían y…»
ORACIÓN PREPARATORIA
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
LECTURAS DE HOY
Primera Lectura
Apocalipsis 10, 8-11
Yo, Juan, oí de nuevo la voz que ya me había hablado desde el cielo, y que me decía: “Ve a tomar el librito abierto, que tiene en la mano el ángel que está de pie sobre el mar y la tierra”. Me acerqué al ángel y le pedí que me diera el librito. Él me dijo: “Tómalo y cómetelo. En la boca te sabrá tan dulce como la miel, pero te amargará las entrañas”. Tomé el librito de la mano del ángel y me lo comí. En la boca me supo tan dulce como la miel; pero al tragarlo, sentí amargura en las entrañas. Entonces la voz me dijo: “Tienes que volver a anunciar lo que Dios dice acerca de muchos pueblos, naciones y reyes”.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Salmo Responsorial
Salmo 118, 14. 24. 72 103. 111. 131
R/. (103a) Mi alegría es cumplir tus mandamientos
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, Aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor;
R. Aleluya.
EVANGELIO DEL DÍA
† Del santo Evangelio según Lucas 19, 45-48
Aquel día, Jesús entró en el templo y comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban allí, diciéndoles: “Está escrito: Mi casa es casa de oración; pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones”. Jesús enseñaba todos los días en el templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los jefes del pueblo, intentaban matarlo, pero no encontraban cómo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus palabras.
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús
REFLEXIONES DEL EVANGELIO
«Corred todos a una a Jesucristo como al único templo de Dios, como al único altar: Él es uno, y procediendo del único Padre, ha permanecido unido a Él, y a Él ha vuelto en la unidad» (San Ignacio de Antioquía)
«El Templo con su culto quedó “demolido” en la crucifixión de Cristo; en su lugar ahora está el Arca de la Alianza viva de Jesucristo crucificado y resucitado» (Benedicto XVI)
«Jesús subió al Templo como al lugar privilegiado para el encuentro con Dios. El Templo era para Él la casa de su Padre (…). Después de su Resurrección, los Apóstoles mantuvieron un respeto religioso hacia el Templo (cf. Hch 2,46)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 584)
PROPÓSITO DEL DÍA
Descubrir los signos de Dios en los gestos simples de cada día.
DESPEDIDA
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Dios te bendiga.