Sábado de la XXVII semana del Tiempo ordinario

Sábado 10 de octubre de 2026

«Sois de Cristo»

ORACIÓN PREPARATORIA

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Cristo, Rey nuestro.

¡Venga tu Reino!

LECTURAS DE HOY

Primera Lectura

Gálatas 3, 21-29

Hermanos: Si la ley dada por medio de Moisés fuera capaz de dar la vida, su cumplimiento bastaría para hacer justos a los hombres. Pero, en realidad, la ley escrita aprisionó a todos bajo el pecado para que, por medio de la fe en Jesucristo, los creyentes pudieran recibir los bienes prometidos. Antes de que llegara la etapa de la fe, estábamos presos y bajo la custodia de la ley, en espera de la fe que estaba a punto de manifestarse. De modo que la ley se hizo cargo de nosotros, como si fuéramos niños, para conducirnos a Cristo, a fin de que fuéramos justificados por la fe. Pero una vez que la fe ha llegado, ya no estamos sujetos a la ley. Así pues, todos ustedes son hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús, pues, cuantos han sido incorporados a Cristo por medio del bautismo, se han revestido de Cristo. Ya no existe diferencia entre judíos y no judíos, entre esclavos y libres, entre varón y mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús. Y si ustedes son de Cristo, son también descendientes de Abraham y la herencia que Dios le prometió les corresponde a ustedes.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

Salmo Responsorial

Salmo 104, 2-3. 4-5. 6-7

R/. (8a) El Señor nunca olvida sus promesas

Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, Aleluya.

Dichosos los que escuchan la palabra de Dios

R. Aleluya.

EVANGELIO DEL DÍA

† Del santo Evangelio según Lucas 11, 27-28

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la multitud, una mujer del pueblo, gritando, le dijo: “¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!” Pero Jesús le respondió: “Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.

Palabra del Señor

Gloria a ti, Señor Jesús

REFLEXIONES DEL EVANGELIO

«El Creador del hombre, naciendo de la raza humana, tuvo que elegir para sí, entre todas, una madre tal cual Él sabía que había de serle conveniente y agradable» (San Bernardo)
«¿Quién tiene tiempo para escuchar su Palabra y dejarse fascinar por su amor? La fe en Dios pide el abandono, lleno de confianza, en las manos del Amor que sostiene el mundo» (Benedicto XVI)
«Dios se ha revelado plenamente enviando a su propio Hijo, en quien ha establecido su alianza para siempre. El Hijo es la Palabra definitiva del Padre, de manera que no habrá ya otra Revelación después de Él» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 73)

PROPÓSITO DEL DÍA

Buscar el bien en cada decisión, dejándonos guiar por el Espíritu Santo.

DESPEDIDA

Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén.

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.

Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te bendiga.