«Abran los ojos y cuídense de la levadura de los fariseos y de Herodes.»
Martes 17 de febrero de 2026 · Martes de la VI semana del Tiempo ordinario · san Marcos 8, 14-21
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Lectio
Lectura — ¿Qué dice el texto?
Hermanos y hermanas en Cristo, la Palabra de Dios hoy nos invita a reflexionar sobre una advertencia crucial de Jesús a sus discípulos, que encontramos en el Evangelio de San Marcos (8, 14-21). En este pasaje, después de haber alimentado a la multitud, los discípulos olvidan llevar pan, y Jesús aprovecha esta circunstancia para instruirlos. Él les advierte: 'Abran los ojos y cuídense de la levadura de los fariseos y de Herodes' (Marcos 8, 15).
Los discípulos, sin embargo, entienden mal sus palabras, pensando que se refiere a la falta de pan material. Jesús, con paciencia, les reprocha su falta de comprensión y de fe, recordándoles los milagros de la multiplicación de los panes y los peces: '¿Todavía no entienden ni comprenden? ¿Tienen la mente cerrada? ¿Tienen ojos y no ven, oídos y no oyen? ¿No se acuerdan?' (Marcos 8, 17-18). La 'levadura' a la que se refiere el Señor no es otra que la hipocresía, la ceguera espiritual y la falta de confianza en la providencia divina, que caracterizaban a los fariseos y a Herodes.
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Meditatio
Meditación — ¿Qué me dice Dios a mí?
Queridos hermanos, esta advertencia de Jesús resuena con fuerza también en nuestros días. ¿Cuántas veces nosotros, como los discípulos, nos preocupamos excesivamente por las cosas materiales, olvidando lo esencial? Jesús nos invita a abrir los ojos no solo físicamente, sino espiritualmente, para discernir aquello que verdaderamente nos nutre y aquello que puede corromper nuestro espíritu.
La 'levadura de los fariseos' representa la tentación de vivir una fe superficial, basada en apariencias y legalismos, sin una conversión profunda del corazón. La 'levadura de Herodes' nos alerta sobre la búsqueda de poder, la vanidad y el apego a lo mundano. El Señor nos llama a una fe auténtica, sencilla y confiada, que reconoce su presencia y su providencia en cada aspecto de nuestra vida, y que no se deja desviar por las falsas seguridades del mundo. Nos pide que recordemos sus obras y confiemos en Él plenamente.
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Oratio
Oración — ¿Qué le digo yo a Dios?
Señor Jesús, te damos gracias por tu Palabra que nos ilumina y nos corrige. Te pedimos perdón por nuestra ceguera espiritual, por las veces que nos preocupamos más por el pan material que por el alimento de tu Espíritu. Ayúdanos, Señor, a abrir nuestros ojos y nuestro corazón para comprender tu mensaje. Líbranos de la levadura de la hipocresía y del egoísmo, y concédenos una fe viva y auténtica que confíe siempre en tu amor y en tu providencia. Que tu Espíritu Santo nos guíe para discernir tu voluntad y vivir según tus enseñanzas.
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Contemplatio
Contemplación — Descansar en su presencia
Ahora, en silencio, detengámonos ante el Señor. Dejemos que su Palabra penetre en lo más profundo de nuestro ser. Contemplemos su paciencia y su amor al querer que comprendamos lo esencial. Descansemos en su presencia, sintiendo cómo Él nos invita a confiar plenamente.
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Actio
Acción — Mi compromiso de hoy
Hoy me comprometo a examinar mi conciencia y a identificar alguna 'levadura' (una actitud de hipocresía, vanidad o preocupación excesiva por lo material) que pueda estar afectando mi vida de fe. Pediré al Señor la gracia de erradicarla y de vivir con mayor autenticidad y confianza en Él.
✨ Esta guía fue elaborada con ayuda de inteligencia artificial (Lectio Divina Beta) a partir de las lecturas del día. Tómala como apoyo para tu oración personal.