Lectio Divina

Permanecer en el amor de Cristo

Jueves 7 de mayo de 2026

«Permanezcan en mi amor.»

Jueves de la V semana del Tiempo de Pascua · san Juan 15, 9-11

Lectio (lectura)

Nos encontramos hoy con un pasaje entrañable del Evangelio según san Juan, donde Jesús se dirige a sus discípulos en el contexto de la Última Cena. Son palabras de despedida, llenas de ternura y de profunda enseñanza. El Señor nos revela la esencia de su relación con el Padre y nos invita a participar de ella: "Así como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor" (Juan 15, 9). Jesús establece una analogía clara: su amor por nosotros es el mismo amor con el que el Padre lo ama a Él. No es un amor cualquiera, sino un amor divino, pleno y eterno. La clave para que este amor permanezca en nosotros es la obediencia a sus mandamientos, tal como Él mismo obedece los mandamientos de su Padre. Esta obediencia no es una carga, sino el camino para experimentar la plenitud de su gozo, un gozo que desea compartir con nosotros: "Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea completa" (Juan 15, 11).

Meditatio (meditación)

Queridos hermanos, este evangelio nos interpela directamente sobre la calidad de nuestra relación con Cristo. ¿Realmente permanecemos en su amor? Permanecer no es un acto pasivo, sino una elección constante de vivir en sintonía con su voluntad, de acoger su amor y de dejar que transforme nuestra vida. Es un llamado a la intimidad con Él, a hacer de su amor el centro de nuestra existencia. La obediencia a los mandamientos de Jesús, que Él mismo nos presenta como el camino para permanecer en su amor, no debe ser vista como una obligación pesada, sino como una respuesta amorosa a quien nos amó primero. Es en esta obediencia donde encontramos la verdadera libertad y la promesa de una alegría que nada ni nadie nos puede quitar. El Señor nos invita a experimentar su gozo, no un gozo superficial, sino la alegría profunda que brota de sabernos amados y de amar a su vez.

Oratio (oración)

Señor Jesús, te damos gracias por tu amor inmenso, que brota del Padre y que nos envuelve. Ayúdanos a permanecer siempre en tu amor, a hacer de tu Palabra la lámpara que guíe nuestros pasos y de tus mandamientos el camino hacia una vida plena. Concédenos la gracia de acoger tu gozo y de compartirlo con quienes nos rodean, para que tu alegría sea completa en nosotros.

Contemplatio (contemplación)

Ahora, en el silencio de nuestro corazón, permitamos que la Palabra de Jesús resuene en nosotros. "Permanezcan en mi amor." Dejemos que esta invitación penetre en lo más profundo de nuestro ser, y descansemos en la presencia amorosa del Señor, sabiendo que Él nos ama con el mismo amor del Padre.

Actio (compromiso)

Hoy, buscaré un momento para reflexionar sobre un mandamiento de Jesús y me esforzaré por vivirlo de manera más consciente, como una expresión de mi amor por Él y como un camino para permanecer en su amor.

evangeliodeldia.udefe.com