Lectio Divina

Amar sin límites, como el Padre

Martes 16 de junio de 2026

«Sean perfectos como es perfecto el Padre de ustedes que está en el cielo.»

Martes de la XI semana del Tiempo ordinario · san Mateo 5, 43-48

Lectio (lectura)

Hoy, hermanos, el Evangelio de san Mateo nos presenta una enseñanza radical de Jesús, que forma parte del Sermón de la Montaña. El Señor nos invita a superar la ley del 'ojo por ojo y diente por diente', y más aún, a ir más allá del amor solo a los cercanos o a quienes nos aman. Jesús nos dice: 'Ustedes han oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y recen por sus perseguidores' (Mateo 5, 43-44). Este mandamiento es desafiante, pues rompe con las expectativas humanas y las costumbres de la época. El Señor nos llama a un amor universal, que no discrimina ni excluye. La razón de este mandato no es meramente humana, sino divina: 'Así serán hijos de su Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos y manda su lluvia sobre justos e injustos' (Mateo 5, 45). La misericordia de Dios es para todos, sin distinción. Jesús concluye esta enseñanza con una invitación a la perfección: 'Sean perfectos como es perfecto el Padre de ustedes que está en el cielo' (Mateo 5, 48). Esta perfección no se refiere a una ausencia total de pecado, sino a una plenitud de amor, un amor que imita la generosidad y la universalidad del amor de Dios Padre.

Meditatio (meditación)

Queridos hermanos, la Palabra de hoy nos interpela profundamente. ¿Cómo estamos amando? ¿Nuestro amor es selectivo, limitado a quienes nos son agradables o nos hacen bien? Jesús nos invita a dilatar nuestro corazón, a abrirlo incluso a aquellos que nos han herido, a quienes consideramos 'enemigos'. No se trata de un sentimiento de afecto forzado, sino de una decisión de la voluntad de buscar el bien del otro, de rezar por él, de no devolver mal por mal. Pensemos en nuestras propias vidas. ¿Hay alguien a quien me cuesta perdonar? ¿Alguna situación en la que la venganza o el resentimiento se presentan como una opción? El Señor nos muestra el camino de la verdadera libertad y de la paz interior: el amor que se extiende más allá de los límites humanos. Al amar como el Padre, nos hacemos verdaderamente sus hijos, reflejando su bondad en el mundo. Es un camino exigente, pero el Espíritu Santo nos capacita para ello.

Oratio (oración)

Señor Jesús, te damos gracias por tu Palabra que nos ilumina y nos desafía. Tú nos invitas a amar sin medida, a perdonar, a rezar por quienes nos persiguen. Reconocemos nuestra debilidad y la dificultad de este mandamiento. Te pedimos, Señor, que derrames tu Espíritu Santo en nuestros corazones para que podamos amar como Tú nos amas. Ayúdanos a imitar la perfección de tu Padre celestial, que hace salir el sol sobre justos e injustos. Que nuestro amor no tenga límites y sea un reflejo de tu misericordia en el mundo. Amén.

Contemplatio (contemplación)

Ahora, en silencio, permanezcamos en la presencia de Dios. Dejemos que la Palabra 'Amen a sus enemigos y recen por sus perseguidores' resuene en lo más profundo de nuestro ser. Descansamos en la certeza de que el Señor nos capacita para vivir este amor, y simplemente somos ante Él, acogiendo su gracia.

Actio (compromiso)

Hoy, rezaré de manera especial por una persona con la que tengo dificultades o por alguien que me ha ofendido. Ofreceré un pequeño acto de bondad o una oración sincera por su bien, pidiendo a Dios que me ayude a amar como Él ama.

evangeliodeldia.udefe.com