«Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano.»
Lunes 22 de junio de 2026 · Lunes de la XII semana del Tiempo ordinario · san Mateo 7, 1-5
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Lectio
Lectura — ¿Qué dice el texto?
Hermanos en Cristo, hoy el Señor nos invita a reflexionar sobre un aspecto fundamental de nuestra vida comunitaria y personal: el juicio hacia los demás. El Evangelio de San Mateo (7, 1-5) nos presenta una enseñanza directa de Jesús: "No juzguen, para no ser juzgados. Porque de la manera que ustedes juzguen, así serán juzgados; y con la misma medida con que midan, serán medidos" (Mateo 7, 1-2). Estas palabras nos alertan sobre la seriedad de nuestras actitudes internas y externas al observar a nuestros hermanos.
Jesús utiliza una imagen muy gráfica para ilustrar su enseñanza: la paja y la viga. Nos dice: "¿Por qué te fijas en la paja que tiene tu hermano en el ojo y no ves la viga que tienes en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: 'Déjame sacarte la paja del ojo', si tú mismo tienes una viga en el tuyo?" (Mateo 7, 3-4). Esta hipérbole nos muestra la desproporción de ver los defectos ajenos mientras somos ciegos a los nuestros, que a menudo son mucho mayores. El pasaje concluye con una clara exhortación: "¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano" (Mateo 7, 5). Es un llamado a la humildad y al autoexamen antes de pretender corregir al prójimo.
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Meditatio
Meditación — ¿Qué me dice Dios a mí?
Queridos hermanos, la Palabra de hoy nos interpela directamente. ¿Con qué facilidad tendemos a señalar las faltas de los demás, a comentar sus errores, a formar juicios sobre sus intenciones o sus vidas? Jesús nos recuerda que esta actitud no solo es injusta, sino que nos impide ver con claridad, tanto a nosotros mismos como a los demás. La "viga" en nuestro ojo puede ser la soberbia, la falta de caridad, la impaciencia, o cualquier otro pecado que nos ciega a nuestra propia necesidad de conversión.
El Señor nos invita a un examen de conciencia sincero. ¿Soy yo quien juzga con ligereza? ¿Me detengo a considerar mis propias imperfecciones antes de criticar las de mi hermano? Esta enseñanza no nos prohíbe discernir o ayudar al prójimo, sino que nos pide hacerlo desde una actitud de humildad y amor, habiendo primero trabajado en nuestra propia santificación. Solo cuando hemos reconocido y procurado sacar nuestra propia viga, podemos acercarnos al otro con la compasión y la sabiduría necesarias para ofrecer una ayuda verdadera, si es que esta es requerida y oportuna. Es un camino de purificación personal que nos capacita para una caridad más auténtica.
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Oratio
Oración — ¿Qué le digo yo a Dios?
Señor Jesús, tú que conoces lo más profundo de nuestro corazón, te pedimos que nos liberes del espíritu de juicio y de la soberbia que nos lleva a ver las faltas de nuestros hermanos antes que las nuestras. Ilumina nuestra conciencia para que podamos reconocer la "viga" que hay en nuestro propio ojo, aquellas imperfecciones y pecados que nos impiden amarte y amar al prójimo como tú nos enseñas. Concédenos la gracia de la humildad para examinarnos a nosotros mismos antes de pretender corregir a los demás. Que tu Espíritu Santo nos guíe para ser constructores de comunión y no de división, para que nuestras palabras y actitudes sean siempre reflejo de tu amor misericordioso. Amén.
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Contemplatio
Contemplación — Descansar en su presencia
Ahora, en silencio, descansa en la presencia del Señor. Deja que su Palabra penetre en tu corazón. Permanece en quietud, acogiendo la gracia de la humildad y del no juicio, sintiendo su amor que te renueva.
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Actio
Acción — Mi compromiso de hoy
Hoy, me esforzaré conscientemente por no emitir juicios negativos sobre nadie. Si me descubro haciéndolo, detendré mi pensamiento y rezaré por esa persona, pidiendo a Dios que me ayude a verla con sus ojos de amor y misericordia.
✨ Esta guía fue elaborada con ayuda de inteligencia artificial (Lectio Divina Beta) a partir de las lecturas del día. Tómala como apoyo para tu oración personal.