Lectio Divina

Jesús, Resurrección y Vida

Miércoles 29 de julio de 2026

«Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá.»

Miércoles de la XVII semana del Tiempo ordinario · san Juan (11, 19-27)

Lectio (lectura)

Nos encontramos hoy con un pasaje conmovedor del Evangelio de San Juan (11, 19-27), donde Jesús llega a Betania tras la muerte de su amigo Lázaro. En este momento de profundo dolor, Marta sale al encuentro del Señor con una mezcla de reproche y fe: "Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano". Es una expresión de su humanidad dolida, pero inmediatamente añade una declaración de confianza: "Pero aún ahora estoy segura de que Dios te concederá cuanto le pidas". La respuesta de Jesús es una de las revelaciones más profundas de su identidad: "Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo aquel que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre". Esta afirmación no solo promete una vida futura, sino que se presenta a sí mismo como la fuente y la garantía de esa vida. La pregunta final a Marta, "¿Crees tú esto?", es una invitación a una fe personal y transformadora, a la cual ella responde con una profesión de fe clara y decidida: "Sí, Señor. Creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo".

Meditatio (meditación)

Este encuentro de Jesús con Marta nos invita a reflexionar sobre nuestra propia fe ante el dolor y la pérdida. ¿Cómo reaccionamos cuando la vida nos golpea, cuando la muerte o la adversidad tocan a nuestra puerta? A menudo, como Marta, podemos sentir el impulso de cuestionar, de expresar nuestro dolor y nuestra impotencia. Sin embargo, la fe de Marta, a pesar de su sufrimiento, nos muestra el camino hacia la esperanza. El Señor nos interpela hoy con la misma pregunta: "¿Crees tú esto?". ¿Creemos verdaderamente que Él es la resurrección y la vida, no solo para un futuro lejano, sino para nuestro presente, para nuestras situaciones de muerte espiritual, de desesperanza, de falta de sentido? La primera lectura de Jeremías nos recuerda que, incluso en medio de la aflicción y la incomprensión, si nos volvemos a Dios, Él nos fortalecerá y nos defenderá. Es una invitación a confiar plenamente en su presencia y en su poder, incluso cuando todo parece perdido.

Oratio (oración)

Señor Jesús, tú eres la resurrección y la vida. Te damos gracias por tu presencia consoladora en nuestros momentos de dolor y por la promesa de vida eterna que nos ofreces. Ayúdanos a crecer en nuestra fe, para que, como Marta, podamos proclamar con certeza que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios. Que tu Palabra sea nuestro gozo y la alegría de nuestro corazón, y que nunca dudemos de tu amor y de tu poder para transformarnos y darnos vida, incluso en las situaciones más difíciles.

Contemplatio (contemplación)

Permanece en silencio, en la presencia de Jesús. Deja que sus palabras, "Yo soy la resurrección y la vida", resuenen en tu corazón. Descansa en la certeza de su amor y en la promesa de su victoria sobre toda muerte.

Actio (compromiso)

Hoy, en medio de las pruebas o desafíos, recordaré la frase de Jesús: "Yo soy la resurrección y la vida". Haré un acto de fe concreto, confiando una preocupación o una dificultad a su poder vivificador, y buscaré ser signo de esperanza para alguien que esté sufriendo.

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