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Evangelio del Día
Lectio Divina · Beta

El Perdón: Medida del Amor de Dios

«Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes si cada cual no perdona de corazón a su hermano. (Mateo 18, 35)»

Jueves 13 de agosto de 2026 · Jueves de la XIX semana del Tiempo ordinario · san Mateo (18, 21—19, 1)

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Lectio
Lectura — ¿Qué dice el texto?
El evangelio de hoy nos presenta una enseñanza fundamental de Jesús sobre el perdón, a partir de una pregunta de Pedro: "Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?" (Mateo 18, 21). La respuesta de Jesús, "No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete" (Mateo 18, 22), ya nos indica la dimensión ilimitada del perdón cristiano, que va más allá de cualquier cálculo humano. Para ilustrar esta verdad, Jesús narra la parábola del servidor despiadado. En esta parábola, un rey perdona una deuda inmensa a uno de sus servidores, una cantidad impagable que lo condenaba a él y a su familia. Sin embargo, este mismo servidor, recién perdonado, se niega a perdonar una deuda insignificante a un compañero, llegando a la violencia y la injusticia. La reacción del rey, al enterarse de lo sucedido, es de indignación y castigo para aquel que no supo replicar la misericordia recibida. Jesús concluye con una advertencia clara: "Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes si cada cual no perdona de corazón a su hermano" (Mateo 18, 35).
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Meditatio
Meditación — ¿Qué me dice Dios a mí?
Este pasaje nos invita a reflexionar profundamente sobre nuestra propia capacidad de perdonar. La medida del perdón que Dios nos ofrece es inmensa, "setenta veces siete", es decir, siempre. Él conoce nuestras faltas, nuestras debilidades y, aun así, nos extiende su misericordia de manera constante, como el rey de la parábola que condona una deuda impagable. ¿Somos conscientes de la magnitud del perdón que hemos recibido de Dios en nuestra vida, especialmente a través del sacramento de la Reconciliación? La parábola nos interpela directamente: ¿cómo respondemos a esa misericordia divina en nuestras relaciones con los demás? Si hemos sido perdonados de tanto, ¿cómo podemos negarnos a perdonar lo poco que nos deben nuestros hermanos? La dureza de corazón del servidor despiadado es un espejo que nos muestra el peligro de no vivir la caridad. Perdonar no es olvidar la ofensa, sino renunciar al rencor y al deseo de venganza, abriendo el corazón a la reconciliación y a la paz, imitando el amor de Cristo que perdonó desde la cruz.
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Oratio
Oración — ¿Qué le digo yo a Dios?
Señor Jesús, tú que nos has enseñado la infinita misericordia del Padre, ayúdanos a comprender la profundidad de tu amor que nos perdona siempre. Te pedimos la gracia de un corazón compasivo, capaz de perdonar de corazón a quienes nos ofenden, así como tú nos perdonas a nosotros. Que tu Espíritu Santo nos impulse a vivir el perdón como un camino de liberación y de paz, reflejando tu amor en nuestras vidas.
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Contemplatio
Contemplación — Descansar en su presencia
Permanece en silencio, en la presencia de Dios. Deja que la Palabra resuene en tu interior, sintiendo la inmensidad del perdón divino y el llamado a perdonar a los demás. Descansa en su amor.
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Actio
Acción — Mi compromiso de hoy
Hoy, buscaré perdonar de corazón a alguien que me haya ofendido, o pediré perdón si he ofendido a alguien, consciente de la misericordia que he recibido de Dios.

✨ Esta guía fue elaborada con ayuda de inteligencia artificial (Lectio Divina Beta) a partir de las lecturas del día. Tómala como apoyo para tu oración personal.

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