Jueves 21 de mayo de 2026
«Ser uno con Cristo»
Jueves de la VII semana de Pascua
ORACIÓN PREPARATORIA
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Jesús, gracias por darme la oportunidad de hablar hoy contigo. Quiero estar atento a lo que me quieres decir. Gracias por amarme. Ayúdame a amarte cada día más.
LECTURAS DE HOY
Salmo Responsorial
R/. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya. Protégeme,
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, Aleluya.
Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, somos uno, a fin de que el mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor.
R. Aleluya.
EVANGELIO DEL DÍA
† Del santo Evangelio según san Juan 17, 20-26
En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas como me amas a mí. Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y éstos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en ellos”.
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús
REFLEXIONES DEL EVANGELIO
«Noto cómo vuestros sentimientos se elevan junto con los míos hacia las cosas celestiales. Hemos pasado un buen rato disfrutando de una luz común, nos hemos llenado de gozo y alegría; pero, aunque nos separemos ahora unos de otros, procuremos no separarnos de Él» (San Agustín)
«La fidelidad hasta la muerte de los mártires, la proclamación del Evangelio a todos, tienen su raíz en el amor de Dios y en el testimonio que hemos de dar de este amor en nuestra vida diaria» (Francisco)
«(…) Cristo mismo rogó en la hora de su Pasión, y no cesa de rogar al Padre por la unidad de sus discípulos: ‘Que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos sean también uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado’ (Jn 17,21). El deseo de volver a encontrar la unidad de todos los cristianos es un don de Cristo y un llamamiento del Espíritu Santo» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 820)
PROPÓSITO DEL DÍA
Buscaré un tiempo para estar con Jesús Eucaristía para recordar todo su amor por mí y haré un propósito para amarlo en todo lo que haga.
DESPEDIDA
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Dios te bendiga.